19.8.17

Rösti de patata. Un plato suizo muy sencillo

Los rösti es casi un plato nacional de Suiza y son patatas cocinadas de una forma similar a la tortilla de patata en España, SIN huevo y con una grasa de cerdo como acompañante. Como plato nacional, hay diversas técnicas con ligeras variables, que en varios Cantones suizos aseguran ser la perfecta forma de cocinar este plato, peleando entre ellos sobre si es posible admitir el aceite de oliva o tan sola la mantequilla, si las patatas deben ser cocidas previamente o no, qué tipo de especias debe llevar, qué tipo de salsa se debe añadir, etc.

Veamos una manera sencilla y simplificada de este plato suizo, curioso y realmente muy sencillo.

Elegimos en España un patata del tipo de cocer (tampoco pasa nada si es patata de freír) y la rallamos de forma gruesa hasta lograr unos trozos de pocos milímetros de grosor y unos 3 centímetros de largo, como se ve en la imagen.

En una sartén ponemos mantequilla si queremos ser muy puristas y aceite de oliva si queremos ser más españoles. Una cucharadita sopera.

Añadimos la patata junto a la sal y si se quiere un toque de pimienta blanca y un picado muy fino de perejil. Y también añadimos muy finamente picado unas lonchas de bacon ahumado. Y ponemos todo a freír a fuego suave, a mitad de potencia. Vamos dando vuelta a todo el conjunto sin añadirle agua o si la patata está muy seca, unas gotas para que se poche mientras se fríe.

A los 10 minutos, aplastamos un poco la patata contra la sartén, subimos el fuego a tope y dejamos que se dore ligeramente por la cara que está en contactos con el fuego, SIN REVOLVER LA MASA DE LA PATATA. Cuando empiece a salir humo, señal de que ya se está tostando, le damos la vuelta con un plato, como si fuera una tortilla de patata, pero sin huevo. Y dejamos dorar la otra cara del Rösti sin revolver la masa.

Una vez hecho el Rösti, se le puede añadir queso rallado por encima que se fundirá con la propia masa, o se puede añadir un minuto antes de sacarlo del fuego.

Se sirve como plato de entrante, o como acompañamiento de carnes, salchichas, preferentemente de cerdo y vaca. Si se sirve con salsa, esta no debe estar por encima del Rösti, para que mantenga el crujiente de su particular forma de cocción.

Bocadillo vegetal de verduras asadas

Si antes pusimos en el blog un bocadillo de salmón sobre hojaldre, ahora os coloco este bocadillo vegetal que está pidiendo por favor: ¡¡Cómeme!!

En un pan de semillas hemos puesto verduras pasadas por el horno. Berenjena, calabacín, tomate (con o sin piel) y algo de lechuga del tipo que tengamos para que cruja al morder el bocadillo. Todo puede regarse con el propio caldo de las verduras asadas al horno. O bien con un toque de salsa de crema, de yogurt o incluso de mostaza suave o mayonesa si no eres vegano en algunos de los casos.

El pan es fundamental en los bocadillos, y el sabor de los ingredientes interiores los que complementan el plato.


Bocadillo de hojaldre con salmón y crema

El arte de los bocadillos es que además de entrar por la boca deben entrar por los ojos. Un buen bocadillo está mucho mejor si antes se he ha hecho la boca agua, mirándolo. Este bocadillo es simple como el ojo de un huracán. Un excelente pan hojaldrado es la base de esta maravilla. Un hojaldre con pipas tostadas y algunos toques de frutos secos.

En su interior nada nuevo. Salmón ahumado de sobre, una salsa tipo crema o tipo yogurt y unas hojitas de rúcula para que cruja un poco más el bocadillo. No tiene más, no necesita nada más. En Europa no tiene nuestras tapas, pero son unos artistas en crear bocadillos.

Lomo de cerdo con sabor y jugo

El lomo de cerda es una carne seca, algo desustanciada y por ello debemos ayudarla en la cocina para que resulta más agradable de sabor y punto, pues es una carne limpia de huesos y bastante correcta de dureza, para niños y personas mayores.

Por eso hay dos formas básicas y sencillas ambas, de presentar el lomo de cerdo. Una de ellas es rebozado en huevo y pan rallado, para que al hacerse conserve sus jugos dentro de la pieza y resulte más jugosa al paladar.

La otra es acompañarla de alguna salsa de carne que refuerce el sabor y además le ofrezca jugosidad a la carne. Una salsa caliente que pondremos por encima a la hora de servir, pero que no guisaremos con la carne, para que no pierda esta sus líquidos internos.

También existe la fórmula de asar una pieza entera de lomo de cerdo, o guisarla en olla rápida o normal, pasándola antes por sartén para que se cierren los poros exteriores. Pero en este caso también hay que acompañarla, una vez cortada en filetes, de alguna salsa con sabor, tipo setas, queso, vino, etc.

Si lo acompañamos de un poco de pasta o de arroz cocido, y un toque de verduras de las que tengamos, resulta un plato único perfecto.

17.8.17

Café picante, con guindilla

Muchos de vosotros ya habréis probado el café picante, pero para los que no lo habéis hecho deciros que es una posibilidad más, que en Italia y en algunas zonas de Europa es muy normal encontrar estas presentaciones de café con picante, y que resulta como poco distinto e incluso agradable para mitad de tarde con unas pastas.


Es tan sencillo como mezclar en el café molido para espresso una cantidad pequeña de polvo de guindilla o cayena. Cuidado, pues con poca cantidad es suficiente. Yo compré un paquete como el de la imagen y lo tuve que mezclar con la misma cantidad de café “normal” para lograr un sabor más adaptado a mis gustos. El café al tomarse muy caliente, refuerza el sabor picante a poco que contenga guindilla molida.

Como es lógico suponer, por el mismo sistema le podemos añadir a nuestro café molido unos granos molidos de anís, o de pimienta blanca o de cardamomo o de tomillo, o de cualquier otra hierba o especie que nos apetezca. Es una manera de cambiar el tipo de café, pero siempre os recomiendo que lo hagáis en poca cantidad, pues se refuerzan los sabores.

Queso Sampietrino, italiano poco conocido


Desde Italia y demostrando que Europa y el Mediterráneo es tierra de excelentes quesos, mostramos este queso de vaca y poco conocido en España llamado Sampietrino, elaborado con leche cruda de vaca, en una maduración de entre 2 a 6 meses. Es un queso de pasta dura y compacta, cubierta de aceite de oliva y romero, ya desde el principio del proceso de maduración. Sabor sorprendentemente fresco, muy láctico, con cierta acidez de fondo y un agradable retrogusto, perfumado de romero.
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